— Gama LUMERA

Luz natural sin reflejos.

Cuatro tipos de lámina solar pensados para el hogar. Cada variante mantiene una transmisión de luz visible superior al 50%, ayudando a reducir reflejos y molestias solares sin renunciar a la entrada de luz natural.

Láminas Reflectantes Plata 15 y Plata 20

La tecnología de estas láminas combina varias capas de poliéster transparente con una fina capa metalizada interior, diseñada para reflejar la radiación solar antes de que penetre en el espacio.

El resultado es un acabado plateado con efecto espejo que mejora el control solar del acristalamiento. La instalación puede realizarse por el exterior, con la lámina Plata 15, o por el interior, con la lámina Plata 20.

Láminas de baja reflexión interior Visión Nocturna

Su composición incorpora dos acabados distintos: una cara exterior con efecto espejo, pensada para reflejar la radiación solar, y una cara interior con acabado humo, más discreta visualmente.

Al eliminar la superficie reflectante en el lado interior, se reducen en gran medida los reflejos molestos y la sensación de espejo dentro del espacio. Su aplicación se realiza siempre por el interior del acristalamiento.

Láminas transparentes de mínima coloración

La serie Prestige incorpora tecnología avanzada de control solar basada en soluciones de espectro selectivo. Gracias a su desarrollo nanotecnológico, permite filtrar una gran parte de la radiación infrarroja responsable del aumento de temperatura, alcanzando un rechazo de hasta el 97%.

Su composición no metálica ofrece una transparencia óptica muy elevada y evita el efecto espejo característico de otras láminas solares. Es una solución prácticamente invisible que mantiene la entrada de luz natural, al mismo tiempo que ayuda a reducir el calor, los brillos, la decoloración de materiales interiores y el consumo energético asociado a la climatización. Su instalación se realiza por la cara interior del vidrio.

Láminas Reflectantes de baja emisividad matiz cálido

Las láminas reflectantes con aislamiento térmico y matiz cálido están diseñadas para mejorar la eficiencia energética de ventanas y superficies acristaladas. Ayudan a reducir las pérdidas de calor y a mantener una estética cuidada, sin modificar en exceso el aspecto del vidrio.

Control térmico — Se aplican en ventanas para reducir la transferencia de calor, ayudando a mantener una temperatura interior más estable tanto en invierno como en verano.

Filtrado solar — Disminuyen la entrada de radiación infrarroja y UV, protegiendo el mobiliario y mejorando el confort visual.

Ahorro energético — Contribuyen a reducir el uso de calefacción y aire acondicionado.

Confort luminoso — El matiz cálido suaviza la entrada de luz natural y aporta una tonalidad más agradable, sin oscurecer en exceso los espacios.